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miércoles, 27 de marzo de 2024

Cómo convivir con una persona con un tipo de trastorno

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Convivir con una persona que padece un trastorno puede ser una buena ocasión para educar en la tolerancia y la responsabilidad

Depresión, anorexia, síndrome de Tourette, de Asperger, trastorno Bipolar, Ansiedad, Autismo, … una cosa es oír de hablar de ellos, y otra convivir con una persona que los padece. Si es tu caso, quizás sabes lo que es encerrarse en el baño para tener un respiro o sentir la culpabilidad de no aguantar más a tu familiar y desear verlo lejos una temporada…

¿Cómo llevar una buena convivencia con una persona que padece de un trastorno neurológico sin enloquecer, sin acabar devastado psicológica e incluso físicamente? Y más aún, ¿cómo aprovechar de manera positiva esta situación?

Por supuesto, cada síndrome requerirá unas respuestas concretas, y cada persona y cada familia es distinta, así como los momentos por los que pasa, pero algunas pautas pueden ayudar en muchos casos.

El enfoque correcto

Empecemos con un cambio de enfoque: de él/ella a ti. Si tú estás bien, será más fácil que tengas paciencia y fuerza para afrontar las dificultades y sacar lo mejor de ellas.

Es necesario que sigas manteniendo las riendas de tu vida, adelantándote a planificar tu día, a reservar tiempos para encuentros o actividades básicas para tu salud, y mantenerlos con firmeza aunque haya muchas necesidades que cubrir o te reclamen constantemente.

Si realmente compruebas que no puedes disponer de unos mínimos momentos que no sean para atender las necesidades de esa persona, pide ayuda. A la familia, a amigos, a profesionales, aquí te dejamos unos puntos que te servirán.

Bipolar disorder

1
INFÓRMATE

Acepta lo que le ocurre e infórmate sobre su trastorno, y las mejores maneras de tratarlo, a través de Internet, libros y, sobre todo, de médicos y profesionales que te puedan orientar y, en caso necesario, indicar los medicamentos más adecuados.

2
NO TE CULPES

No te culpes por el trastorno que sufre esa persona. Normalmente influyen un conjunto de factores diferentes (genéticos, personales, familiares,…) que van más allá de la educación que haya recibido y las relaciones y vivencias.

3
UN TRATO CON AMOR

Con cariño y respeto los resultados son más positivos que con gritos y estrés. En los momentos de tensión intenta mantener la calma y planifica en qué momento y cómo es mejor la retirada.

4
NO LE ABANDONES

No le abandones: acompáñale, comparte, mantén tu responsabilidad frente a él (por ejemplo, si es tu hijo deberás exigirle, con arreglo a sus limitaciones). Esto te ayudará a comprender mejor a las personas y a cultivar un amor más desinteresado.

5
CUIDADO CON LA SOBREPROTECCIÓN

Tampoco le sobreprotejas favoreciendo que viva como una víctima. Es su vida y tú no eres un superhéroe, cuenta también con tus limitaciones y las del resto de la familia.

Es posible que te preocupe -o te angustie- el futuro de esa persona, si podrá llevar una vida «normal», formar una familia, etcétera. Conoce los recursos y ayudas que ofrecen los servicios sociales e instituciones, ten confianza y busca un Centro de Orientación Familiar.

Es muy enriquecedor cuando toda la familia se une ante el problema, cuando los hermanos pueden cuidar de ese hermanito/a que lo necesita más. Puede ser una buena ocasión para educar en la tolerancia y la responsabilidad al resto de la familia.

Por último, las situaciones que parecen no tener solución se ven de manera diferente cuando se comparten, y especialmente cuando se comparten con Dios en la oración.

Patricia Navas, Aleteia

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martes, 13 de junio de 2023

Dove rompe el corazón con un vídeo sobre la influencia de las redes sociales en la autoestima de las niñas

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El anuncio se basa en testimonios reales: niñas que cayeron en la trampa de las redes. Quiere concienciar sobre el poder que tienen las pantallas. Un poder que lleva a problemas como los trastornos alimentarios o la depresión

Las campañas publicitarias de Dove llevan años tratando de decir a las mujeres que deben quererse tal y como son, y que nadie debe hacerles sentir mal por no tener un cuerpo «perfecto», entendiendo como «perfecto» aquello que una determinada moda quiere imponer: la delgadez extrema, por ejemplo.

La campaña más reciente de Dove se centra en la autoestima de las niñas y adolescentes. Sin duda, son ellas las víctimas más vulnerables ante el bombardeo de mensajes que en Instagram, TikTok o Facebook se lanzan acerca de cuál es el peso ideal o cómo debes mostrarte a los demás. Heroínas hipersexualizadas, influencers obsesionadas por el peso contra el canon que la medicina aprueba como saludable…

Esto genera graves problemas de autoestima, que derivan, como ya apuntan numerosos estudios, en trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, vigorexia…), depresión… La salud mental de las chicas están en riesgo.

Ante eso, Dove propone un anuncio para que seamos conscientes de lo que las adolescentes encuentran en las redes y cómo, poco a poco, afecta a la percepción de sí mismas. Y no estamos hablando de los 18 años, sino de una niña, preadolescente de 9-12 años, que con sus lógicas preguntas e inquietudes, «aprende» ya en internet y se compara, trata de imitar…

Este vídeo puede hacer que se encienda la luz roja en la mente de madres, padres y educadores para que sean más conscientes del impacto que las redes sociales tienen en la vida de los más jóvenes, que navegan en busca de modelos, de personas y actitudes de referencia, y lamentablemente muchas veces encuentran antimodelos.

¿Dejaremos que las malas influencias de las redes sociales roben la adolescencia y la alegría de las niñas?

Con este vídeo de 3 minutos, que Dove distribuyó recientemente en Chile, algo nos dice que debemos luchar por defender la inocencia y la felicidad de tantas niñas en el mundo. El vídeo lleva por título «El impacto sobre la belleza: Dove. Proyecto para la autoestima».

En un momento del vídeo se explicita:

«El impacto del contenido tóxico sobre la belleza es mayor de lo que pensamos.»

Las madres -y los padres- sin duda son los primeros que deben tomar cartas en el asunto: ¿Qué le digo a mi hija acerca de su cuerpo, de su belleza, del respeto que merece tal como es? En cuanto a las redes sociales, ¿no debería preocuparme más de filtrar lo que ve, lee y oye? ¿Cuántas horas diarias dejo que mi hija esté ante el móvil? ¿Sé qué le preocupa o le inquieta acerca de sí misma? ¿Hablo con ella de lo que ve en internet? Que los hijos crezcan en un entorno seguro incluye el móvil.


Dolors Mazzot, Aleteia

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en el Mundo de Hoy


Test

Test para hacer con los hijos

Anna Plans, junto con la Fundación Aprender a Mirar, han elaborado unos test para dotar a los padres de una herramienta de diagnóstico y que sea un punto de partida para hablar con los hijos de este tema.

«Los padres son los que mejor van a orientar al menor sobre las redes sociales y sus consecuencias». Son el #HiperTestKid para niños de hasta 12 años, y el #HiperTestTeen, hasta 17 años. Ambos se hacen a partir de alguna foto que hayan publicado los hijos en redes sociales.

SELFIE

Consejos para padres

En el caso de que haya salido un resultado que revela exceso de hipersexualización, desde esa Fundación y la propia experta hacen algunas recomendaciones para los padres:

  • Lo primero es prepararse en el ‘mundo offline’ porque los menores aprenden lo que ven, y donde primero ven es en casa. 
  • Preparar conjuntamente con tu marido o mujer un proyecto educativo para cada hijo, no puede haber dos caminos diferentes según el padre o la madre.
  • Cuidar la intimidad en familia, no sobreexponernos. Así contribuiremos a enseñar los límites de las redes sociales.
  • Aprender a comunicarse con ellos desde pequeños, que tengan confianza en los padres. Si no, en la adolescencia será muy difícil entablar conversaciones fructíferas en estos asuntos. Hay que buscar momentos para hablar con ellos que favorezcan esa confianza.
  • Escoger juguetes, programas televisivos y música adecuadas para su edad.
  • Poner límites a Internet en casa. Se pueden marcar horarios, y a determinada hora desconectar los dispositivos, horas sin wifi. En la habitación y en el baño no debería haber móvil. Incluso, recomienda un ‘aparcamiento para móviles’, donde a determinada hora todos los móviles de los miembros de la familia se aparquen allí.