domingo, 17 de mayo de 2026

Laura Fernández comenzó su periodo presidencial a los pies de la Virgen


Laura Fernández Costa Rica

Public Domain | Wikimedia Commons

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Tomasz Rowiński - publicado el 14/05/26

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Laura Virginia Fernández Delgado, la nueva presidenta de Costa Rica, inició su mandato depositando la banda presidencial a los pies de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona del país. Este acto simbólico cumplió una "promesa" previamente hecha

El 8 de mayo de 2026, en el Estadio Nacional de San José, Laura Fernández asumió oficialmente el cargo como la 50.ª presidenta de Costa Rica. La ceremonia marcó dos hitos importantes: Fernández se convirtió en la segunda mujer en ocupar la presidencia, después de Laura Chinchilla, y la investidura fue realizada por la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, lo que supuso la primera vez en la historia del país que una mujer juramentaba a otra mujer como presidenta. Miles de ciudadanos y numerosas delegaciones internacionales asistieron a la ceremonia.

Al día siguiente de su investidura, el 9 de mayo, Fernández y sus colaboradores más cercanos asistieron a la misa presidida por el obispo Javier Román. En su homilía, el jerarca destacó que la decisión de iniciar su ministerio con la Eucaristía es un recordatorio de que "hay decisiones y cargas que no se pueden sobrellevar solo con las propias fuerzas". También hizo hincapié en la necesidad de recurrir a Dios diariamente y, orando por "fortaleza para quienes asumen cargos públicos", recordó que "detrás de cada cargo hay una persona; un corazón que necesita serenidad y paz para no endurecerse ante tantas presiones".

¿Quién es Laura Fernández?

La politóloga de 39 años, quien anteriormente se desempeñó como Ministra de Planificación Nacional en el gobierno del presidente saliente Rodrigo Chaves, ganó las elecciones presidenciales el 1 de febrero de 2026 en la primera vuelta, obteniendo casi el 48.5 por ciento de los votos. En Costa Rica, ganar sin segunda vuelta requiere superar el 40 por ciento, hazaña que Fernández logró por amplio margen. Su principal rival, el socialdemócrata Álvaro Ramos, obtuvo poco más del 32 por ciento.

Fernández se postuló por el Partido Soberano Popular (Pueblo Soberano), de centroderecha, que obtuvo 31 de los 57 escaños de la Asamblea Legislativa, asegurando así la mayoría parlamentaria. Esta situación es mucho más favorable que la de su predecesor, Rodrigo Chaves (quien solo contaba con ocho escaños en el Congreso).

La participación electoral fue del 70 por ciento, el nivel de abstención más bajo desde 1998.

Programa: Fe, Familia, Seguridad

Fernández es una católica practicante. El día de las elecciones, asistió a misa en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, y tras el anuncio de los resultados, escribió en redes sociales: "Oré por todos los costarricenses, por este querido país y por el futuro". Los obispos de Costa Rica también la felicitaron, asegurándole sus oraciones y acompañamiento espiritual.

Uno de los cinco pilares de su programa de gobierno es "la vida, la familia y los valores que nos definen como nación". Fernández anunció que todas las políticas públicas estarían "diseñadas y planificadas para proteger la vida y las familias". Incluso antes de las elecciones, declaró claramente: "Estoy en contra del aborto; creo en la vida desde la concepción hasta la muerte natural". La nueva presidenta anuncia la continuación de la línea conservadora de su predecesor, quien, entre otras cosas, derogó las regulaciones que permitían el llamado aborto terapéutico en una interpretación amplia y restringió el uso de banderas LGBT en instituciones públicas.

En su discurso inaugural, Fernández enfatizó que su victoria representaba un triunfo para una "nueva forma de hacer política", basada en la medición de objetivos, resultados y el cumplimiento de promesas. Anunció un "cambio profundo e irreversible" y una nueva era política en el país.

La lucha contra el crimen: una prioridad del término

Fernández ganó gracias a una creciente preocupación pública por el aumento de la delincuencia. Durante décadas, Costa Rica fue considerada un oasis de tranquilidad en una región conflictiva, pero ahora enfrenta un aumento significativo en las tasas de homicidio vinculadas al narcotráfico y la actividad de pandillas.

Durante la campaña, la nueva presidente anunció la declaración del estado de emergencia en las zonas controladas por grupos criminales, así como la finalización de la construcción de una megaprisión inspirada en la cárcel salvadoreña CECOT, símbolo de las políticas represivas del presidente Nayib Bukele. La ceremonia de investidura se celebró en este contexto, como señal de que el nuevo gobierno combina una profunda religiosidad con una postura firme contra el crimen.

El presidente saliente, Rodrigo Chaves, deja un país con una situación económica en mejora: las tasas de desempleo y pobreza han disminuido del 12 por ciento en 2022 al 6,9 por ciento a mediados de 2025. Sin embargo, la seguridad pública sigue siendo un desafío.

Costa Rica y su santo patrón

Nuestra Señora de los Ángeles es la patrona de Costa Rica. Su imagen en la Basílica de Cartago, a la que cientos de miles de fieles peregrinan cada año, es el centro de la vida espiritual del país. El gesto de la nueva presidente —depositar una banda simbólica a los pies de la estatua de Nuestra Señora antes de asumir el poder— es una referencia a la arraigada tradición de este país de encomendar asuntos importantes a la protección de la Virgen María.

Tomasz Rowiński, Aleteia

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